—Estudio independiente identificó 171 especies de fauna silvestre en la zona; dos están en peligro de extinción.
—Ambientalistas cuestionan posibles omisiones en la Manifestación de Impacto Ambiental de Gas de Calidad.
Túxpam, Veracruz, México
14/10/2026
QUE Noticias con información de Nicolás Cruz Hernández
Túxpam, Veracruz, México
14/10/2026
QUE Noticias con información de Nicolás Cruz Hernández
La construcción de una terminal marítima de almacenamiento de gas LP en Tuxpan, a cargo de la empresa Gas de Calidad, enfrenta cuestionamientos por sus posibles impactos sobre la biodiversidad de la región, donde un estudio independiente identificó 171 especies de fauna silvestre, de las cuales 23 se encuentran bajo alguna categoría de riesgo, incluidas dos en peligro de extinción.
El diagnóstico, elaborado en 2023 por un equipo multidisciplinario a petición de la Asociación Pueblos y Comunidades de Tuxpan, documentó la presencia de 2 mil 535 ejemplares de fauna silvestre en el área estudiada. Del total de especies registradas, 16 están sujetas a protección especial, cinco son consideradas amenazadas y dos se encuentran en peligro de extinción.
Entre la fauna identificada figuran la tortuga verde, el oso hormiguero, el cocodrilo de pantano y la iguana verde, además de diversas aves vinculadas con los ecosistemas costeros y humedales. Los especialistas advirtieron sobre la vulnerabilidad de algunas de estas especies ante la posible alteración de sus hábitats y el incremento de la actividad humana asociado con el desarrollo del proyecto.
El principal cuestionamiento de las organizaciones ambientalistas se centra en la suficiencia de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) presentada por la empresa, pues, de acuerdo con sus señalamientos, el documento no habría considerado todas las especies presentes en el área de influencia de la terminal.
La diferencia entre los registros del estudio independiente y la información atribuida a la evaluación de la empresa plantea interrogantes sobre el alcance del diagnóstico ambiental, la identificación de los riesgos y las medidas previstas para evitar afectaciones a la fauna silvestre.
De acuerdo con el estudio, en el sistema ambiental delimitado para el proyecto podría existir una riqueza biológica de alrededor de 442 especies de vertebrados, entre anfibios, reptiles, aves y mamíferos. Sin embargo, los trabajos de campo permitieron confirmar 171 especies, un registro que da cuenta de la diversidad biológica del sitio y de la necesidad de evaluar las posibles consecuencias de la construcción y operación de la infraestructura.
La terminal contempla una capacidad aproximada de almacenamiento de 360 mil barriles de gas LP, además de instalaciones para recibir embarcaciones y realizar operaciones de almacenamiento y despacho del combustible. Por sus dimensiones y características, el proyecto requiere medidas de prevención, mitigación y vigilancia ambiental acordes con los riesgos identificados.
A las preocupaciones por la fauna se suma el cuestionamiento sobre la ubicación de la obra, debido a que el área estaría vinculada con categorías de reserva turística, aprovechamiento ecoturístico y reserva ecológica productiva contempladas en instrumentos de planeación urbana de Tuxpan. La compatibilidad del proyecto con esos usos del territorio constituye otro de los puntos de controversia.
El conflicto también llegó a los tribunales; la Asociación Pueblos y Comunidades de Tuxpan promovió recursos legales para intentar frenar el proyecto, al argumentar posibles riesgos para el ecosistema y cuestionar las autorizaciones otorgadas. En contraste, Gas de Calidad sostiene que cuenta con permisos ambientales y administrativos vigentes y que las autoridades competentes evaluaron los impactos potenciales de la terminal.
Hasta ahora, los datos del estudio independiente permiten documentar la presencia de especies protegidas en el área analizada, pero no demuestran por sí mismos que todas hayan sufrido daños efectivos como consecuencia de las obras.
El punto central de la controversia es determinar si la evaluación ambiental y las medidas de protección autorizadas son suficientes para prevenir afectaciones a la biodiversidad, así como establecer si las observaciones de las organizaciones ambientalistas fueron atendidas por las autoridades antes de permitir el desarrollo del proyecto.

