@LíneaCaliente
Por Edgar Hernández*

Dos gobiernos corruptos, el del llamado Traidor a la Patria, Miguel Ángel Yunes y el del atarantado Cuitláhuac García y uno omiso, el de Rocío Nahle, tienen en la quiebra y postrado con Cáncer al empresario Alejandro Cossío Hernández.

Se niegan a pagarle -tras casi una década de disputa judicial- una fortuna millonaria invertida en equipo médico entregada al sistema hospitalario público de Veracruz, tras ganar legítimamente una licitación para instalar y operar clínicas de hemodiálisis.

El Centro de Cancerología, el Hospital Civil de Xalapa y el de Yanga Córdoba, Tierra Blanca, Coatzacoalcos, el Hospital General de Veracruz y Poza Rica fueron los beneficiarios con la instalación de equipo médico de punta que nunca fue pagado por el gobierno.

¿El motivo?
Relata el empresario Alejandro Cossío, hoy enfermo grave y sin dinero:
“A los 6 meses de estar operando el servicio el entonces director de administración me citó en las oficinas de Tlalpan de Miguel Ángel Yunes, en la Ciudad de México y me sale con que quería el 25 % de mordida y que era retroactivo al arranque del servicio”.
¿Y qué pasó?, le pregunta el reportero al pie de la cama que lo tiene postrado.

“Pues que mande a la chingada al de administración y pido hablar con el entonces gobernador Yunes, quien se niega, pero me recibe el entonces Secretario de Salud, el doctor Arturo Irán Suárez Villa quien me confirma la instrucción”.

“Yo pensé, sin embargo, por algún momento que era negocio de los subalternos por lo que insisto en hablar con el gobernador Yunes a quien busque con insistencia -era 2017- y como no me recibió hice público el tema y los denuncié”.

“Yunes desata, a su estilo y con todo el poder, una incontrolable ira. Cita a una rueda de prensa y denuncia que soy un ‘Coyote’ y manda al Secretario de salud y al de administración a denunciarme para que me liberen una orden de aprehensión”.

Fue ahí donde empezó el Vía Crucis.

“Sin dinero, con deudas, facturas no pagadas y con una persecución al estilo Yunes, el llamado perro, lo confronto asumiendo que la razón legal está de mi lado y que lo único que no permitiría era el moche en una transacción legítima y bajo concurso, así que me voy a pleito”.

Ello de tal suerte que, a escasos 90 días de entrar en funciones, el gobierno de Yunes Linares recibe la primera acusación por presuntos actos de corrupción en la asignación de servicios médicos y hospitalarios.

Cossío Hernández, director de la empresa IMHOTEP asesores y comercializadores S.A. de C.V. y representante legal del Grupo NRA, acusa al gobierno de Yunes de valerse de acciones dilatorias para evadir la licitación pública en la contratación de servicios de salud por un monto de 2 mil millones de pesos.

En la denuncia Cossío asume que, con las asignaciones directas de contrato por servicios de salud, el gobierno en cuestión favorece a José Manuel Cervantes, de la empresa FINAMED, empresa a quien Fidel Herrera concesionó por once años los servicios médicos de mayor demanda en once hospitales de Veracruz.

“Todo eso está en los medios de esa época”, dice Cossío desde la cama donde se encuentra recluido.
Prosigue: “Desde ahí arranca la persecución yunista y mi pleito para que me paguen. Yo tengo todo. Hasta contra recibos ya que nos pagaron por varios meses, yo gané con NRA la licitación”, dice acongojado quien hoy puso a remate su casa para pagar los gastos médicos por su enfermedad.

“Cuitláhuac quedó de pagarme un año después de que estuviera en el gobierno, pero en esos doce primeros meses es cuando yo me doy la peleada con Jorge Sisniega por dejar sin atención a los viejitos del Asilo Sayago”.

¿Y?
“Pues, de nuevo todo se complica. Cuitláhuac me agarra ojeriza y manda al archivo mi caso”.

¿Qué pasa después?
“Tampoco nada”, repone tras mostrar al reportero una carta hecha pública que al calce dice: “El jueves 17 de Julio del 2025 nunca lo olvidaré, a las 13.45 pm abrí el resultado de mi tomografía y me enteré que tengo una lesión en mi riñón derecho, probable cáncer y una metástasis en el ganglio izquierdo de la ingle”.
Prosigue:“Respire profundo y vi hacia el Mar, me encontraba yo en mi casa de Antón Lizardo… y ¡a luchar!”

“Busque entre mis conocidos quien me podría apoyar para agilizar mi ingreso al CECAN, recurrí incluso a un excelente amigo que es cercano a la gobernadora, Rocío Nahle, a una amiga en común de Coatzacoalcos y lo que les pedí es que me ayudaran a que mi expediente pudiera ser turnado al CECAN”.

“¡No lo logre! Es más, el doctor Ramos Alor me mandó a decir que ya no hay recomendados, que siguiera yo el proceso que todos siguen”.

Es una historia sinfín de alguien que perdió fortuna y salud por negarse a dar un moche millonario a Miguel Ángel Yunes y que terminó en el hospital con una grave enfermedad.

Ayer, lunes 23 de marzo, la gobernadora Nahle declaró sin convencimiento alguno, que conocía del tema y que estaba en manos del jurídico de la Secretaría de Salud, es decir en la basura.
Esta historia continuará.
Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo