Veracruz, México. A nueve años de su asesinato, la organización ARTICLE 19 recordó a Anabel Flores Salazar, periodista veracruzana especializada en la cobertura de seguridad, y reiteró la exigencia de justicia en un país y un estado marcados por la impunidad y la violencia sistemática contra la prensa.

Anabel Flores se desempeñaba como reportera de la fuente policiaca en El Sol de Orizaba, donde realizaba nota diaria e investigaciones criminales, su labor informativa la colocó en una situación de alto riesgo en Veracruz, entidad históricamente hostil para el ejercicio periodístico.

La noche del 8 de febrero de 2016, Anabel fue privada de la libertad de su domicilio en el municipio de Orizaba por un grupo armado que se hizo pasar por agentes ministeriales, un día después, su cuerpo fue localizado sin vida en el estado de Puebla y a casi una década de los hechos, el crimen permanece impune.

ARTICLE 19 subrayó que el caso de Anabel Flores no es un hecho aislado, sino parte de un patrón estructural de violencia contra periodistas en México, donde desde el año 2000 han sido asesinados más de 170 comunicadores presuntamente por motivos relacionados con su labor informativa.

Veracruz encabeza esta estadística a nivel nacional, con más de 30 periodistas asesinados, consolidándose como uno de los estados más peligrosos para ejercer el periodismo.

Esta cifra refleja no solo la presencia del crimen organizado, sino también la omisión y debilidad institucional para prevenir, investigar y sancionar las agresiones.

La organización advirtió que la impunidad es el principal factor que perpetúa esta violencia: la mayoría de los asesinatos de periodistas no han sido esclarecidos, lo que envía un mensaje de tolerancia y deja en total indefensión a quienes informan sobre temas sensibles como seguridad, corrupción y crimen.

“Seguimos exigiendo justicia por Anabel”, reiteró ARTICLE 19, al llamar a las autoridades a reabrir y profundizar las investigaciones con un enfoque de libertad de expresión y a garantizar condiciones reales de protección para la prensa.

A nueve años del asesinato de Anabel Flores, su caso sigue siendo un recordatorio de que, en Veracruz y en México, informar continúa costando la vida, mientras la justicia sigue sin llegar.